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Pequeñas dosis de estrés para tu salud

Todos somos conscientes que la exposición prolongada a una situación de estrés es perjudicial para la salud. Pero en pequeñas dosis el estrés puede tener el efecto contrario, y no ser dañino sino hasta beneficioso. Esto sucede gracias a la hormesis.

El concepto de hormesis hace referencia a las adaptaciones beneficiosas que los seres vivos realizan para sobrevivir a las situaciones adversas que soportan, debidas a los cambios que el medio ambiente que les rodea sufre constantemente.

Esto más allá de un concepto que pueda ayudarnos a entender cómo evolucionamos hasta los seres que somos actualmente, también tiene que ver con nuestra capacidad de adaptación a situaciones que no son las ideales y como nuestro organismo realiza los cambios necesarios para afrontarlas.

En este sentido, el concepto de hormesis lo podemos encontrar en diferentes ámbitos como la toxicología, la nutrición y el ejercicio físico.

En toxicología, la hormesis hace referencia a las distintas respuestas de nuestro organismo al suministrarle la misma sustancia en diferentes dosis. A dosis bajas se produce la estimulación y a partir de cierta cantidad el efecto positivo desaparece. Con los medicamentos podemos ver este fenómeno: si bien pequeñas dosis de ciertos compuestos pueden mejorar tu salud o eliminar malestares, en grandes cantidades pueden hacerle un daño irreparable a tu cuerpo. Por eso es que la hormesis se refiere a la respuesta a la dosis.

En nutrición se sabe que las vitaminas y minerales, que son necesarias para mantener nuestro estado de salud, parten de este fenómeno. Cuando las tomamos en las cantidades adecuadas, nuestros subsistemas funcionan a la perfección pero en grandes cantidades, no tanto. Como es el caso de la toxicidad de las vitaminas A, D, E, K, B6, de los minerales sodio, potasio, calcio, magnesio, fosfato y cloruro, y de los microminerales hierro, yodo, flúor, selenio y cobre.

Con el ejercicio físico también observamos el concepto de hormesis. La actividad física es en sí estresante para el cuerpo. Este debe pasar por procesos de cambios de temperatura, uso de diferentes fuentes de combustible, contracción y elongación de fibras.

Todas estos procesos estimulan la liberación de mensajeros bioquímicos y activan vías de señalización de proteínas que provocan respuestas de adaptación en el cuerpo, como hipertrofia, mejora de la capacidad cardiaca, más fuerza y más resistencia.

No obstante, hay que tomar en cuenta que la constante liberación de estos estresores -como cuando entrenamos en exceso- pueden impedir la síntesis de proteínas y saturar los mecanismos de defensa propios del cuerpo, que a la larga causarían efectos negativos.

Como puedes ver, la sabiduría popular lleva la pauta muchas veces: lo que no nos mata, nos hace más fuerte y por eso es que los avances están fuera de tu zona de confort. Si quieres empezar a experimentar los beneficios de la hormesis puedes probar con:

Esas pequeñas dosis de incomodidad te pueden llevar a un mayor bienestar. ¡Y tu salud te lo agradecerá!

 

Foto Pixabay


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